La Habana posee un clima tropical con una temperatura media anual que supera los 20 ºC y cuenta con el privilegio de tener más de 300 días al año de sol, convirtiéndose este dato en uno de sus puntos fuertes para atraer al turismo.

El clima es prácticamente constante a lo largo de todo el año con apenas 5 ºC de diferencia entre los meses más cálidos (junio, julio, agosto y septiembre) y los meses menos calurosos (enero y febrero).

En verano las temperaturas máximas llegan a alcanzar los 30-31 ºC, aunque por la elevada humedad la sensación de calor puede llegar a ser sofocante durante esta época. Es aconsejable llevar una botella de agua si vamos a andar mucho para visitar la ciudad.

En enero y febrero las mínimas raramente se sitúan por debajo de los 15 ºC.

En cuanto a precipitaciones, la época más húmeda es la comprendida entre junio y octubre con un promedio de 7 días al mes de lluvias, generalmente cortas aunque pueden llegar a ser de gran intensidad. Las posibilidades de nieve en La Habana son totalmente inexistentes.

El mes de mayor riesgo de ciclones es en octubre, si bien todos los locales y edificios poseen la suficiente infraestructura para hacer frente a estos fenómenos atmosféricos.

Aconsejamos llevar ropa fresca y ligera para viajar a La Habana en cualquier época del año, acompañada de alguna prenda tipo cazadora fina para usar los días de lluvia o por las noches (sobre todo si se viaja de noviembre a marzo).

Respecto a la mejor época para visitar La Habana, no podemos recomendar un mes más que otro, ya que por sus inmejorables temperaturas se puede disfrutar plenamente de la ciudad en cualquier época del año.